Soy “Tristón”, el libro
triste, ¿os acordáis de mi? ¡Seguro que sí! Estoy aquí para proponer una
actividad muy divertida.
Quiero convertirme en
un libro feliz, estoy cansado de estar siempre en esta estantería lleno de
polvo, sin que nadie me lea y descubra las historias tan bonitas que tengo en
mi interior. Mis amigos de la estantería de al lado, de abajo y de arriba
piensan lo mismo y quiero darles una sorpresa. Para ello he tenido una idea
fantástica, he pensado que los lunes de cada semana, cada niño venga a
visitarnos a la biblioteca y elija a uno de nosotros para llevarnos a casa. En
casa podrán descubrir todos los secretos que escondemos, nos podrán leer
durante toda la semana y cuando llegase el viernes nos devolverían a nuestra
estantería.
Para saber si los niños
han entendido y disfrutado con nosotros, nos harán un dibujo de la historia que
contamos, para poder enseñárselo a los demás compañeros, y así, si a la semana
siguiente, a alguno de los niños le ha gustado el dibujo de su amigo pueda
llevarse ese libro a su casa para averiguar la historia. Lo mismo haremos todas
las semanas, haciéndonos felices a todos los libros de esta biblioteca.
¡Hasta la próxima!